(Artículo publicado en el periódico ideal de Granada, 18-09-2013)
Una leyenda que, como
tantas, se atribuye a Pitágoras, cuenta el origen de la filosofía de una forma
muy cercana a las aficiones de los niños y no tan niños. Procedente de las
estrellas, por tanto un extraterrestre, descendió a la Tierra y desde la altura
empezó a observar todo lo que ocurría aquí abajo. Se interesaba por las
múltiples actividades de los humanos: los abogados, los médicos, los historiadores,
etc. y con ello estableció lo que debía ser la finalidad del filósofo: el
conocimiento de todo lo divino y lo humano. Por cierto que este cuento, los
romanos lo aplicaban a la definición del Derecho.
Este es el caso: un equipo
de investigadores de la Universidad Carlos III, la UCM, el CSIC, la Católica de
Lovaina, etc,. ha conseguido la fórmula matemática de la coliflor. Se dice
pronto.
A primera vista no se ve
claro por qué pueda interesar al lector
esta investigación. A mi me interesa muchísimo y les explicaré los motivos.
Desde hace algún tiempo,
ando buscando en la matemática los fundamentos de la filosofía, porque estoy
convencido que el Cosmos físico, en el cual se inscribe nuestro propio cuerpo,
es una obra de ingeniería que precisa un modelo matemático previo.
Hay muchos pensadores
modernos que así lo afirmaron, especialmente Leibniz pero hasta que Frege no
comprendió que el lenguaje humano establece una cadena entre las intenciones y
las cosas de la naturaleza, no se abrió el paso, la idea de que sin matemáticas
no funciona nada.

A todo esto ¿Qué pinta la
coliflor?
Es un poco flatulenta por
lo demás su valor económico en el mercado no es despreciable. Pero ¿Qué tiene
que ver la coliflor con la geometría y a mayor abundancia, con la filosofía?
Si la coliflor tiene una
fórmula, también la tendrán las rosas, las estrellas y las gaviotas. Habrá que
añadir una infinita serie de realidades humanas sean estáticas o en movimiento
y como decían los antiguos, saber la fórmula es dominar la cosa que se atiene a
ella.
Si sé que el bicarbonato
sódico (NaHCO3) tiene tres volúmenes de Oxígeno, uno de Carbono,
otro de Sodio, y un último de Hidrógeno, podré producir bicarbonato para ahogar
los ardores del mundo entero. Me refiero al subdesarrollado que no alcanza para
antiácidos a base de aluminio.
Saber es dominar según los sabios principios de las agencias de inteligencia.
Saber es dominar según los sabios principios de las agencias de inteligencia.

La respuesta parece muy sencilla: De la mente humana. Esa respuesta tan obvia y patente ciega con su falsa luz. Las coliflores que cumplen obedientes, las reglas de su modelo, existen desde hace millones de años y la mente humana es muy posterior. Había coliflores, había modelos matemáticos y no había ningún ser humano. ¿Qué me cuenta….?
Me encanta romper los
esquemas cuando éstos se distribuyen como elixires de eterna juventud. Para
romper esquemas hay que hacerlos constantemente y ver cuando se caen y cuando
se sostienen. En este caso la conjetura nos lleva a la evidencia de que la ciencia humana y el
sentido común, están más cerca de lo que pudiera parecer y que el realismo
ingenuo no lo es tanto.
La lógica no tiene que ver
con el mundo dice Wittgenstein, pero la coliflor viene en defensa de la lógica
y del mundo. Nada hay que no tenga su fórmula.
De los infinitos mundos,
matemáticamente posibles, uno de ellos se ha materializado y gracias a él,
vivimos y morimos. ¿Cómo y por qué se ha efectuado esa “operación”?
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En matemáticas no hay casualidades aunque sí dificultades para establecer la causa. Es fácil decir que a partir de un punto de energía, ha surgido misteriosamente, en trece mil millones de años, las estrellas los planetas, las exactas medidas de la Tierra, que nos permiten sobrevivir y al final, llegaron los cerebros y con ellos, el Partenón, el Renacimiento, las geometrías curvas y Strawinsky. Es fácil decirlo pero no pensarlo.
Mucha burocracia se
sostiene en estas creencias tan fáciles y no es por azar.
¿Por qué empeñarse en decir
que la ciencia y la religión son como la luz y la oscuridad cuando confluyen en
lo mismo?
En vez de la manzana de
Newton, ponga una coliflor en su vida y piense, sin prejuicios, quién la
inventó.