miércoles, 10 de junio de 2020

El heroísmo de la mayoría

Articulo publicado por el periódico Ideal junio 2020

Tenemos a mano algunas áreas de la actividad humana que parecen funcionar al margen de la moral posmoderna vigente.
Curiosamente, resulta que no son denostadas ni criticadas sino admiradas por todos.

1. El área del deporte profesional y olímpico.

Es sobradamente conocido el valor de muchos deportistas que unen el talento y la disciplina y mueven la admiración de todos. Están sujetos a sus entrenadores y dan de sí, su salud y su tiempo, con la ambición de ser los mejores.

      2.  La actividad artística en general

Los artistas son todos vocacionales y necesitan años de aprendizaje, en algunos casos durante varias horas diarias para conseguir destacar de la masa. Como los deportistas se privan de la libertad de la que goza el hombre corriente para poder dedicarse de pleno a su perfeccionamiento.

    3. El trabajo profesional de los investigadores e inventores

Los científicos e investigadores generalmente mal remunerados que dedican muchas horas a formarse y a la investigación, sin ningún brillo en la mayor parte de los casos. A ellos se deben los avances en medicina, cibernética y otras tecnologías.


4. Buena parte del voluntariado y O.N.G., cooperantes, misioneros 


Hay muchas obras sin afán de lucro que llevan a cabo jóvenes y no tan jóvenes  que voluntariamente dedican su tiempo a alfabetizar a los niños de países subdesarrollados o a cuidarlos médicamente o acoger a los refugiados y mil labores de atención a los demás, a veces en condiciones adversas.


   5.  El trabajo de los autónomos


Los trabajadores autónomos que defienden un concepto no masificado de la hostelería o de la distribución de alimentos o que atienden a la seguridad privada. Echan adelante su pequeña empresa con el riesgo permanente de cierre. Forman la mayor parte del tejido productivo.


6.  Los profesionales de las Fuerzas Armadas

Gente con verdadera vocación de servicio que se preparan en las respectivas Academias de las tres Armas durante  años con una disciplina exigente y que en las emergencias están disponibles para todos, sin beneficio personal.


 7. Los padres de familia

Una familia numerosa requiere una generosidad de los padres que sólo se entiende por el amor mutuo. Se privan muchas veces de pequeños placeres, viajes o lujos para poder sacar adelante a sus hijos, darles una formación  y poder pagar sus carreras y futuras profesiones.

 Los que tienen a su cargo personas dependientes: ancianos, personas con alzheimer, esclerosis múltiple, etc….

Dado el número de enfermos dependientes, los que padecen ELA o parálisis cerebral tienen a sus padres pendientes de ellos las 24 horas del día, a veces durante muchos años. No esperan otra cosa que mantener a sus hijos en vida a costa de la suya propia.

Es sugerente  preguntarse porque, a pesar del ambiente moral de la sociedad occidental, esas actividades son muy bien vistas y aplaudidas a pesar de que todas ellas llevan en muchos casos a un heroísmo moral que en su forma teórica, es totalmente rechazado por la masa social.

Otra paradoja en cuanto examinamos esas categorías, es que probablemente son la mayoría de la población; lo que lleva a pensar que el número de héroes no es tan minoritario

Si esto es así hay que preguntarse las causas del desastre moral de Occidente.

Habría que observar el papel de los medios audiovisuales que reflejan una sociedad masificada en la que no participan las categorías mencionadas arriba. 
La perspicacia de Ortega al concebir su teoría de las minorías selectas y contrastarlas con el hombre-masa, se oscurece a la luz de esa mayoría de héroes y modelos que emergen por encima de la masa.



No hay comentarios:

Publicar un comentario